Viernes, 03 de Septiembre de 2010
Fecha última actualización 27/06/2010


|
|
Testimonio Apostar a la Vida
Entrevista Dra. Garsd | Testimonios | Alejandra Galarza |
Alejandra Galarza
Yo era una empresaria exitosa, mi único problema eran mis pechos pequeños. Por eso no era feliz...
En el año 1999, yo era una ciudadana ejemplar, exitosa empresaria, tenía más de seis tarjetas de crédito, un departamento de 200m cuadrados, un auto 0km y una lancha... aunque no sabía nadar. Yo miraba la lancha y me sentía una ganadora.
¡Ah¡ me olvidaba tenía una moto, que tampoco usaba, porque había tenido un accidente y me asuste tanto que ni loca me subía y andaba por la calle.
En fin, había aprendido muy bien lo que el sistema te enseña: los televisores gigantes y los sillones blancos de cuero hacen que las familias estén felices. Las mujeres con pechos grandes son exitosas.
¿Acaso no es obvio que las mujeres que son flacas, son elegantes y toman wisky on the rock y fuman y huelen a orquídeas.?
El asunto es que a mi algo me faltaba. Un día mirándome al espejo me di cuenta; eran mis pechos tan pequeños.
Averigüe todo cuanto podía: tendría lolas de 300, 500 o 600gs. El médico me aconsejó esperar 8 meses porque había dado de amamantar a mi tercer hijo y estaban un poco inflamadas.
Unos seis meses después estaba agotada. Trabajaba mucho, la empresa se venía abajo y mi matrimonio junto con ella. No entendía nada, si estaba flaca, si tenía celular, si fumaba Marlboro y tomaba vino espumante: evidentemente eran las lolas pequeñas!!!
Apuré todo fui a ver al cirujano, el me reviso las mamas y bueno ya se imaginan me hablo de tumor, cáncer y luego la mastectomía radical, la quimio, los rayos, etc, etc.
En diciembre del 99, estaba sentada en el gran sillón blanco, mirando la gran pantalla, fumando, con el celular en la mano y tomando un vaso de vino espumante.
Pero no era feliz, lloraba, lloraba todo el día y sentía esa soledad de adentro, esa que duele. De todas las cosas que tenía no pude sacar respuesta ni ayuda alguna. Ni siquiera de las tarjetas de no se que doradas. Yo me moría.
Una pequeña notita en el diario me ayudo. Hablaba de una fundación para pacientes oncológicos Apostar a la Vida. Ellos me dieron muchas herramientas, pero creo yo que la principal fue enseñarme que el poder lo tenía yo. Yo no entendía, no era el poder al que yo estaba acostumbrada. Era otra cosa, otro poder, el poder del gladiador que todos tenemos y esto era una crisis para sacarlo.
Abril 2006.
Anoche miraba a mis hijos, están grandes. Solemos tomar mate en nuestro pequeño living y prendernos un sahumerio y charlamos de nuestro día, y a veces discutimos algún problema. Ellos aprendieron más que yo en el 99, y tienen mucho más de lo que yo tenía.
No tienen lancha, pero saben nadar, no tienen moto, pero su imaginación vuela, y créanme más rápido que una Honda, no tienen celular, pero siempre estamos comunicados.
No tienen un piso de 200m cuadrados, pero tienen una cuevita donde los espera mami con amor y un guiso de lentejas.
¿Y saben que? tienen una mama con una sola mama, pero tienen mamá y sobre todo una mamá feliz.
Gracias a Apostar a la Vida, gracias por enseñarme donde esta el poder.
ALEJANDRA GALARZA
ABRIL 2006
Fundación Apostar a la Vida
|
|
|