Domingo, 01 de Agosto de 2010
Fecha última actualización 27/06/2010


|
|

Centro Cochrane Iberoamericano Iberoamerican Cochrane Center
Los pacientes como potenciales agentes de su seguridad clínica
Por Dr. Xavier Bonfill, desde España.
Volver al Indice
Los pacientes como potenciales agentes de su seguridad clínica
La participación de los pacientes en el control de las medidas de seguridad que les afectan cuando están bajo diagnóstico o tratamiento médico, y especialmente si están ingresados en un centro sanitario, es todavía un hecho muy aislado que necesita de diversos cambios para que sea una realidad palpable.
En primer lugar, es preciso que se consolide y se asuma por parte de las organizaciones sanitarias y de los profesionales que en ellas trabajan la vulnerabilidad de los pacientes ante posibles errores o negligencias del sistema, así como la necesidad de establecer mecanismos que primen la asistencia de calidad y reduzcan la probabilidad de los errores.
Por tanto, además del cambio de mentalidad y de las exigencias formativas que ello supone, se hace imprescindible una planificación y explicitación mucho más completa de los criterios, circuitos, situaciones, etc… que deben llevarse a cabo y controlarse en cada momento de los distintos procesos asistenciales. Todo ello se debería plasmar en una mayor disponibilidad de guías de práctica clínica, trayectorias clínicas, alertas informáticas, etc… que las existentes hasta la fecha.
En segundo lugar y en la medida en que estén disponibles los elementos citados, se debe y puede compartir esta información con los pacientes o al menos con aquellos que se demuestren dispuestos y capacitados. Deben saber y asumir que el sistema de salud es tremendamente complejo, que en él intervienen muchas y diversas personas y que a veces los mecanismos establecidos pueden fallar.
A pesar de que los esfuerzos para garantizar la seguridad de la atención a cargo de la organización sanitaria es ineludible y debe ser permanente, existen una serie de controles que los propios interesados pueden aportar cuando perciban que no se está llevando a cabo algo meridianamente necesario.
Por ejemplo, si un médico o enfermera acaba de explorar al paciente ingresado en la cama de al lado y no se lava las manos, está totalmente justificado que se le recuerde la conveniencia de hacerlo para prevenir el riesgo de infección adquirida; o si un médico está prescribiendo una medicación sin conocer ni preguntar los medicamentos que ya está tomando el paciente; o en el caso de que las instrucciones a seguir no se den por escrito y con letra clara. Lógicamente, esta deseable participación de los pacientes, por razones operativas y de eficiencia, debe concentrarse en aquellas situaciones más claras y potencialmente más graves.
En resumen, se trata de hacer que la asistencia clínica esté cada vez mejor fundamentada en las mejores evidencias científicas y así podrá ser más explícita, planificada y transparente. De esta manera, los pacientes podrían conocer mejor el curso natural de las enfermedades que les afectan, las ventajas e inconvenientes de las posibles pruebas y tratamientos y también, los potenciales peligros y amenazas para su seguridad. No sólo ellos se beneficiarían, el propio sistema de salud sería mejor y más seguro.
Dr. Xavier Bonfill
Director
Servicio de Epidemiología Clínica y Salud Pública
Centro Cochrane Iberoamericano
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
Universitat Autònoma de Barcelona
Barcelona Volver al Indice
|
|
|